Cartas do Mundo

Carta de Nova Iorque: De 11 a 160 mil contagiados en 50 días gracias al negacionista Trump

 

03/04/2020 15:48

 

 
Estados Unidos muestra hoy una cara que aterra al mundo: 160.000 contagiados en 50 días y más de 4.360 fallecidos por el covid-19, mil 200 de ellos en Nueva York. Una cifra mayor a la pérdida de vidas que dejó país el atentado contra las Torres Gemelas. Los expertos sostienen que aún haciendo todo bien, la mortandad podrá alcanzar 200.000 fallecimientos.

El Washington Post planteó la interrogante: ¿Qué hicimos mal? La respuesta comienza con una seguidilla de frases de Donald Trump. "Lo tenemos totalmente bajo control" (Entrevista, 22 de enero). “Estamos en buena forma en nuestro país. Tenemos 11, y los 11 están mejorando" (Comentarios, 10 de febrero). "Puede preguntar sobre el coronavirus, que está muy bien controlado en nuestro país" (Conferencia de prensa, 25 de febrero).

Y sigue: "Va a desaparecer. Un día, es como un milagro, desaparecerá ". (Declaraciones, el 27 de febrero). “Cualquiera que necesite una prueba, se hace una prueba. Están ahí. Tienen las pruebas. Y las pruebas son hermosas ". (Declaraciones en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en Atlanta, 6 de marzo).

Los errores en la forma cómo se hicieron las pruebas comprueban, en gráficas de ese diario, cómo mientras un país como Corea del Sur que las hizo masivas logró evitar el pico de contagios. Un país en donde no se encontraban y se realizaban a muy pocas personas, como Estados Unidos, disparó sus curvas. El presidente Trump, cuando el país llevaba 11 casos, dijo que la situación estaba controlada.

Esa fue la estrategia de imposición del imaginario colectivo en la población estadounidense para que no cundiera el pánico. Y por eso pateó la pelota para afuera (o sea, trató de desviar la atención hacai asuntos externos): primero le puso precio a la cabeza del prsidente venezolano Nicolás Maduro y luego anunció que enviará tropas, naves y aviones a América latina para combatir el fantasma del narcoterrorismo.

Y tras anunciar que se vienen dos semanas muy difíciles, señaló al mejor estilo perogrullesco que "Es un tema de vida o muerte, francamente". Trump calificó como "horribles" las estimaciones del científico líder en la pandemia Anthony Fauci de que "millones" de estadounidenses se infectarán con el virus y hasta 200.000 morirán.

Por su parte, el vicepresidente Mike Pence defendió la respuesta del gobierno en los primeros días de la pandemia, a pesar de la lluvia de críticas en torno a la demora a la hora de actuar. "Bueno, mira, la realidad es que podríamos haber estado mejor si China hubiera sido más comunicativa", dijo Pence, poniendo una vez más como chivo expiatorio al gigante asiático.

El vicepresidente también predijo que lo peor del coronavirus está por venir. "Creemos que Italia puede ser el área más comparable a los Estados Unidos en este momento", añadió.

El epicentro de la pandemia es Nueva York, donde el drama crece cada día en una ciudad confinada, donde el "USNS Comfort", equipado con 12 quirófanos y un equipo de 1.200 médicos y enfermeros, ancló para ayudar a aliviar los hospitales de la ciudad, saturados por la permanente afluencia de pacientes con coronavirus.

El hecho de que los hospitales de “la capital del mundo” no den abasto y tengan que recurrir a sus instrumentos de guerra, quizá alivió en algo a los neoyorquinos, pero ofreció una mirada poco esperanzadora a los demás lugares del planeta. Ya suman 33 mil los contagiados y casi 800 los muertos. El alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, aseguró que la llegada del barco de guerra "sube la moral".

Medio centenar de vuelos programados por la agencia federal de manejo de emergencias, FEMA, comenzaron a llegar al aeropuerto internacional JFK de Nueva York con millones de máscaras, vestimenta protectora y termómetros. De Blasio dijo que la ciudad necesita más de 400 respiradores antes del fin de semana, y describió al próximo domingo como el "Día D".

Los estados de Virginia y Maryland, vecinos de la capital Washington, se convirtieron en los últimos estados del país en restringir el movimiento de sus residentes. Ahora tres cuartos de la población estadounidense de más de 330 millones de personas está bajo cierta forma de cuarentena.

Este mes un récord de 3,3 millones de estadounidenses solicitaron beneficios de desempleo, la cifra más alta jamás registrada (5,5% según la expresidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen).

El cese repentino de la actividad económica ha llevado a una ola de despidos sin precedentes de los empleadores estadounidenses", señaló un análisis de Oxford Economics: "Estados Unidos experimentará el mayor aumento del desempleo desde la Segunda Guerra Mundial", agrega el informe, y advierte que "los trabajadores peor pagados y las pequeñas empresas pagarán el precio más alto", añadió.

El Congreso aprobó la semana pasada la propuesta de la Casa Blanca de destinar dos billones de dólares para enfrentar la crisis económica, “una inversión de tiempo de guerra para nuestra nación” según Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana en el Senado.

Pero si las medidas sanitarias insisten en que la gente se abstenga de salir de sus casas (nada de restoranes, espectáculos o viajes), esos billones no servirán para activar la economía.

Mirko C. Trudeau es economista del Observatorio de Estudios Macroeconómicos (Nueva York), Analista de temas de EEUU y Europa, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)

*Publicado originalmente em estrategia.la





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