Pelo Mundo

Gobiernos todavía resisten a la creación de consejos ciudadanos

03/12/2011 00:00

Naira Hofmeister



Dos experiencias relatadas en la mesa final del I Consejo Iberoamericano de Consejos Económicos y Sociales este viernes, 2 de diciembre, demuestran que hay gobiernos que no reconocen el aporte que puede traer a la administración pública la conformación de órganos consultivos de la sociedad civil. Venezuela y Panamá fueron países en que la intención de crear colegiados sufrió interferencia de las formas de representación tradicional.

En el caso más grave, el de Panamá, el gobierno electo en 2009 del presidente Ricardo Martinelli Berrocal quitó del parlamento un proyecto de ley que definía la creación del consejo nacional antes de que se lo votara. “El pacto ha quedado muerto, y no solamente esto, sino que ahora el gobierno ha categorizado la sociedad civil como parte de la oposición”, denunció el economista y ex ministro de obras de Panamá (2004-2009), Benjamín Colamarco Patiño.

Según su relato ante una incrédula platea, el proceso de inclusión de la opinión de la sociedad civil en la toma de decisiones políticas empezó en 2006 – simultáneamente a la aplicación de un referéndum popular sobre si se debería ampliar el Canal de Panamá para permitir mayores operaciones comerciales en este puerto.

“Tuvimos que someter a 3,5 millones de personas la aprobación de esta medida, porque creíamos que significaría la recuperación de nuestra soberanía sobre el principal recurso que explotamos. El (entonces) presidente, Martín Torrijos, aprovechó para convocar un debate y formar el Pacto para la Conciliación Nacional para el Desarrollo, que debería actualizar objetivos y metas para el país”, expuso.

La discusión popular logró sistematizar una propuesta basada en cinco ejes temáticos: bien estar y equidad social; crecimiento económico y competitividad; modernización institucional, educación y salud. Por otra parte el gobierno se dispuso a adoptar un mecanismo que garantizara el cumplimiento de los acuerdos, así como de las fuentes de financiación para mantener este colegiado activo.

Un proyecto de ley fue entonces enviado a la Asamblea para que efectivamente el país constituyera su sistema de participación ciudadano. “Era importante para tener una base solida que no fuera referida únicamente por un decreto presidencial”, justificó Patiño.

Sin embargo el proceso “se dio en circunstancias de que estábamos entrando en un periodo electoral y no se pudo construir el consenso necesario. El proyecto no se sometió ni a los debates parlamentares ni al plenario. En seguida perdimos las elecciones y la creación de la ley fue sacada de la agenda”, lastimó el ex ministro.

Quedaron, al menos, cuatro cuadernos con los acuerdos transcriptos detalladamente, y un resumen ejecutivo con medidas para los próximos 25 anos que la población panameña cree ser importantes para el desarrollo social y económico del país.

En el caso de Venezuela, el relato fue del diputado Nerio Romero, representante del Partido Social Cristiano (Copei) en el legislativo del estado de Zulia, en el que recién se ha aprobado la ley de creación del Consejo de Desarrollo Económico y de Incentivos a la Actividad Productiva.

En esta localidad – una de las 24 divisiones federales que hay en este país – tras un debate largo con la sociedad se aprobó el formato del consejo, que debería tener entre sus representantes el sector empresarial, las cámaras sectoriales, agricultores, trabajadores y ONGs, además de personas involucradas en la administración pública.

Sin embargo, el gobierno solo aceptó la creación de dicho organismo con la condición de que se cambiara su composición. “Lastimosamente tuvimos que hacer una nueva configuración para darle un papel más protagónico al ente Ejecutivo”, reveló el diputado.

De todas formas se aprobó la ley, y el colegiado está en vías de formarse efectivamente, lo que el parlamentar reconoce que es un avance.

“Creo que este es un primer paso, que se de la oportunidad de discusión, porque hasta ahorita mismo no ha habido esta posibilidad. La idea es que empecemos a acostumbrarnos a la discusión, a los planteamientos, a la creación de posiciones comunes como recomendaciones hacia el gobierno”, ilusionase.

Miedo a que el CES represente una oposición
Según el diagnóstico que hicieron los representantes de Panamá y de Venezuela en el debate, la resistencia de los Ejecutivos ante la creación de consejos consultivos de ciudadanos es que estos organismos se conviertan en una oposición sistemática a las acciones del gobierno.

“A veces en la política de Panamá el gobierno cree que tener el voto de las personas le garantiza el monopolio de la decisión. Pero con los cambios recientes en el mundo, el gobierno no puede ser prerrogativa única y exclusiva de los partidos políticos”, criticó el Benjamín Colamarco Patiño.

Es un problema que también fue referido por el diputado del estado de Zulia, Nerio Romero, que hizo cuestión de subrayar que no se trata de una práctica relacionada a una determinada corriente partidaria, sino que es “una cultura general de la política en Venezuela”. “Hay una preocupación para que no se tenga tanta participación de sociedad civil. Es un problema de quienes ejercen el gobierno, que piensan que lo pueden manejar sin que la sociedad civil influencie”, sintetiza el parlamentar zuliano.

Era también este el pensamiento de los miembros del poder ejecutivo del estado mexicano en Jalisco seis años y medio atrás, cuando los ciudadanos propusieron la creación del consejo local. “El legislativo lo aprobó pero el gobernador quería vetar porque pensaba que iba a ser una voz de la sociedad civil para criticarlo sobre la cual no iba a tener control”, expuso el presidente del Consejo Económico Y Social del Estado de Jalisco (CESJAL), Jose Morales.

El convencimiento de los representantes tradicionales, explica Morales, pasa por mostrarles el valor que puede tener para la aplicación de medidas públicas el hecho de obtener la aprobación anterior por parte de la sociedad.

“Convencimos no solamente al gobernador, pero también a los partidos políticos, cuando se dieron cuenta de que teníamos voz y que éramos una herramienta muy valiosa porque ayudaba la gubernanza a encontrar un consenso”, complementa.

La sugerencia que Morales da a los que están en búsqueda de formar colegiados consultivos es tener en cuenta sobretodo la colaboración. Un buen ejemplo e trabajar en conjunto con las comisiones parlamentarias de distintas temáticas de modo a constituirse como un actor real de las políticas públicas. Otro punto importante es saber también señalar cuando un proyecto es interesante y va a traer beneficios a la sociedad, y no solamente criticar las tentativas del gobierno. “Razonando den forma justa, opinando cuando las cosas están bien hechas. Y cuando no, señalándolas puntualmente y no con un confrontación”, enseña.

“Es tratar de obtener la autoridad por las bases de la razón y de la prudencia política para saber hasta donde sí y hasta donde no. Y, claro, mucha insistencia porque esto no es fácil”, concluye el presidente del CES de Jalisco.


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