Pelo Mundo

Trump não pode com Maduro

 

07/04/2019 14:18

(Reprodução/cubadebate.cu)

Créditos da foto: (Reprodução/cubadebate.cu)

 

A grande capacidade de resistência, a inteligência estratégica e tática do chavismo e da sua liderança já estão fazendo história. Despertará seguramente, despertará ainda mais admiração nos quatro pontos cardeais quando a verdadeira história desta heroica disputa do povo venezuelano contra o império consiga furar a cortina de lixo dos moluscos midiáticos e seus tentáculos. A prova? Já são quase dois meses e meio desde que Washington desencadeou a mais brutal, ilegal e imoral ofensiva para derrubar o governo da Venezuela, que permanece firmemente nas mãos do presidente Nicolás Maduro.

Os cálculos do império falharam de novo, como já ocorreu tantas vezes, desde a vez em que a potente união civil-militar derrotou o golpe de Estado de 11 de abril de 2002, em ação que tardou cerca de 48 horas em se solucionar, com a libertação do presidente Hugo Chávez, que havia sido preso. Fracassou a bárbara pressão da Casa Branca sobre as Forças Armadas desse país, para que derrubassem seu comandante-chefe e a ordem constitucional. Nada foi capaz de abalar o compromisso da Força Armada Nacional Bolivariana. Nem mesmo uma lei ditada pela Assembleia Nacional em rebeldia – a cova onde o império e seus aliados guardam e preparam os seus truques – oferecendo anistia aos militares que aderissem à escalada golpista, nem as dezenas de tuítes e declarações dos meliantes que manejam a política estadunidense à Venezuela, ás vezes ameaçando, e em outras prometendo indulgência aos chefes e oficiais da Força Armada Nacional Bolivariana (FANB), incluindo o seu general-chefe e ministro da Defesa, Vladimir Padrino.

Os que trabalharam para tentar fazer com que a FANB caísse no colo do golpismo foram o vice-presidente Mike Pence, o fanático assessor de segurança nacional John Bolton, o corrupto senador Marco Rubio – a quem Trump encarregou a tarefa de se desfazer de Maduro –, o criminoso de guerra Elliot Abrams, além do inefável secretário principal do Departamento de Estado, Mike Pompeo.

Pero a la fecha no han conseguido un jefe desertor ni nada parecido a una quiebra entre los militares, no obstante que Washington así lo esperaba tan pronto nombraron Trump y Pence al super títere Guaidó como “presidente encargado” de Venezuela. Por trascendidos parece que el lacayo prometió   ese desenlace a sus amos.   Lo que no comprenden, ni podrán comprender nunca Trump ni el círculo de personas que lo rodea es la alta motivación patriótica, antiimperialista y revolucionaria   que existe en los jefes, oficiales y tropa bolivarianos.

Formados en el culto al dios dinero, el gozo de las comodidades de las elites y la subestimación de las luchas populares, es inconcebible para ellas esa resuelta y ejemplar actitud de los hombres y mujeres de la FANB.

Ni el fracasado paso de la “ayuda humanitaria” el 23F ni el sabotaje terrorista multiforme contra los sistemas eléctrico y de aguas venezolano, ni la feroz campaña mediática de años contra Maduro, ni el reconocimiento de gobiernos lacayos a la presidencia del super títere han logrado desencadenar el caos, la anarquía, la desesperación y el alzamiento popular contra el gobierno.

Es conmovedor y a veces divertido leer los relatos familiares y vecinales sobre las noches de apagón y los días sin agua que han circulado en las redes digitales. Es admirable conciencia política del pueblo venezolano, que sabe bien que es el gobierno de Estados Unidos quien concibió, dirige, e incluso instrumenta, la parte más sofisticada de la ola terrorista, como son los ciberataques contra el cerebro de la hidroeléctrica Simón Bolívar, en el Guri, y los asaltos electromagnéticos contra líneas de alta tensión. Conjugados con quemas de bancos de transformadores, certeros disparos de francotiradores al centro crítico de la hidroeléctrica por guarimberos y mercenarios y mala operación de agentes infiltrados dentro de la estatal Corpoelec.  Sin duda, Washington logró ocasionar muy importantes daños tanto a los sistemas eléctrico y de aguas, que no pueden solucionarse sino en semanas.

Sin embargo, el pueblo organizado en las comunas, los Consejos Locales de Abastecimiento y Producción, los colectivos, las milicias bolivarianas, unido a las rápidas y decididas acciones del gobierno encabezadas por Maduro han logrado minimizar las afectaciones y programar la rehabilitación de las instalaciones dañadas. El jefe de estado ha designado a la vicepresidenta Delcy Rodríguez para encabezar un grupo de trabajo, del que forman parte un equipo de notables científicos y técnicos de alto nivel encargado de modernizar y reestructurar el sistema eléctrico. Igualmente, ha nombrado a Igor Gavidia, ingeniero eléctrico con 25 años de experiencia, como nuevo ministro de energía y presidente de Corpoelec.

Entretanto, a Assembleia Nacional Constituinte autorizou a continuação do juízo contra o grande títere, o que abriria a porta para que ele responda por sua traição à pátria e outros graves delitos. Ainda assim, nem ele nem seus amos vai mudar o discurso de “todas as opções estão sobre a mesa”.

*Publicado originalmente em cubadebate.cu | Tradução de Victor Farinelli

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