Política

Tarso Genro: Consejos ayudan a superar déficit democrático

30/11/2011 00:00

Stela Pastore e Guilherme Gomes

En entrevista, el gobernador Tarso Genro habla de la importancia de los consejos económicos y sociales como instrumentos de pactuación y como medios de superar el déficit democrático. En el primer año del gobierno Lula en el 2003, él fue el responsable por implementar el “Conselhão” Nacional y detalla las principales conquistas en estos nueve años de funcionamiento.

Al comienzo de este año, el gobernador del estado de Rio Grande do Sul también creó el CDES-RS inspirado en la experiencia nacional. El gobierno del estado también es el realizador del 1er Encuentro Iberoamericano de Consejos Económicos y Sociales, que ocurre en los días 1º y 2 de diciembre para intercambiar experiencias y para fomentar la creación de colegiados.

Usted fue designado por el Presidente Lula para estructurar y coordinar el Consejo de Desarrollo Económico y Social en el primer año de gobierno. ¿Cómo fue esa experiencia?

Tarso Genro: Fue una experiencia extraordinaria. Todos juzgaban que era imposible construir un consejo con aquellas características. Incluso era ironizado por los grandes medios, principalmente los del centro del país. Pero en realidad el Consejo se mostró un instrumento político de extrema importancia para dar estabilidad al primer gobierno del Presidente Lula y producir allí políticas públicas que recorrieron después los dos gobiernos y que recorren, hasta hoy, el gobierno de la presidenta Dilma. Eso no sería posible sin una orientación y el apoyo firme del presidente Lula, que prestigió con su figura política y sus decisiones lo que venía del CDES Nacional.

¿Cuáles son las particularidades del Consejo brasilero comparado con otros consejos nacionales?

Tarso Genro: En realidad nuestras experiencias vienen de Portugal y España, y también del consejo italiano. Pero esos Consejos tienen funciones técnicas, que también son importantes, pero no tienen como nosotros importantes funciones políticas de producir formulaciones estratégicas, directrices estratégicas concertadas, y ninguno de ellos tiene la amplitud social y política que tiene nuestro CDES. De esta forma, el CDES, tal como está en Brasil, es una experiencia profundamente innovadora, pero se apoya en las experiencias anteriores como estas que mencioné.

¿Cuáles son las contribuciones concebidas por el Consejo brasilero que usted destacaría en estos nueve años de funcionamiento?

Tarso Genro: Por ejemplo, la apuesta en las inversiones en infraestructura y habitación popular que caracterizaron y caracterizan a los gobiernos Lula y Dilma. Segundo, la política de valorización del Sueldo Mínimo con atención especial a un proyecto de desarrollo que tuviera como base el consumo interno. Tercero, las políticas de naturaleza educacional en el país, con el refuerzo de las universidades nacionales y el Prouni (Programa Universidad para Todos). Y cuarto, la naturaleza que adquirió el Pronasci, Programa Nacional de Seguridad Pública con Ciudadanía, que implementé después en el Ministerio de Justicia. Son todos ejemplos de discusiones y de elaboraciones que salieron del CDES, y todas están inscriptas formalmente como políticas recomendadas al Gobierno Nacional.

Ni bien asumió usted también creó el Consejo ahora en Rio grande do Sul. ¿Cómo analiza el primer año de funcionamiento del CDES riograndense?

Tarso Genro: Altamente positivo, aunque se deba decir que en Rio Grande do Sul no existe la costumbre de debates públicos sobre temas controvertidos, hechos en la sociedad civil. La mayor parte de la sociedad civil no charla entre sí. Esas discusiones siempre se dan en momentos electorales y en discusiones internas de las categorías profesionales, económicas y en la academia. El “Conselhão” de Rio Grande do Sul abrió un ciclo de debates extraordinariamente positivo, que viene ayudando mucho a nuestro gobierno y viene ayudando a cualificar la vida pública y la vida política del estado.

Ahora como anfitrión en la realización del 1er Encuentro Iberoamericano de Consejos, que debatirá las experiencias existentes y buscará fomentar nuevos consejos, ¿cuáles son las virtudes que usted destacaría en la existencia de consejos en las diferentes esferas de gestión?

Tarso Genro: Los Consejos de Desarrollo Económico y Social son en realidad estructuras de pactuación. Sean pactuaciones más corporativas, como en Portugal, sean pactuaciones sobre políticas de organización del Estado, de proyectos públicos, pero son instrumentos de pactuación. Los consejos sustituyen la cultura política del “juego de suma cero”, o de la controversia extrema, que a veces lleva incluso a debates superficiales, por la búsqueda de consensos en puntos mínimos que interesan universalmente a la sociedad. Por eso, la promoción de Consejos de Desarrollo Económico y Social es en realidad una promoción de la esfera de la política, de la importancia de la esfera de la política y de los partidos que actúan en la esfera política regional o nacional, lo que coloca a las ojos de la sociedad las grandes cuestiones, los debates que no resultan en consenso, y aquellos que resultan en consenso se hacen por lo tanto políticas de Estado.

¿Usted observa muestras de agotamiento en la democracia formal? ¿Cree que los Consejos surgen en este proceso y pueden contribuir como interlocutores junto a los Estados en esta mayor interlocución con los tejidos sociales?

Tarso Genro: Sí. Existe hoy un déficit democrático visible en todas las sociedades, sean ellas más desarrolladas o menos desarrolladas. Ese déficit democrático se caracteriza por lo siguiente: primero una separación más profunda y más radical entre representante y representado. Segundo, el levantamiento de barreras cada vez más burocráticas entre el Estado y el ciudadano común. Y tercero, la producción de políticas públicas orientadas por la fuerza normativa del capital financiero. Entonces es necesario que tengamos la capacidad de promover una invasión de la democracia formal, en el buen sentido, que incluso está previsto en la Constitución Brasilera, por ejemplo, de la participación directa de la ciudadanía. Y los “Conselhões” son también uno de los instrumentos favorables a eso.

Hay consejos en algunos países que mantienen características clasistas, casi como mediadores del capital y el trabajo. Hay otros actores y nuevas demandas sociales como la cuestión de la sustentabilidad o incluso de políticas para las minorías que vayan más allá de la relación del sector productivo y de los trabajadores. ¿Los consejos deben ser más plurales para dar cuenta de estas nuevas características?

Tarso Genro: Sí, deben serlo. Inclusive porque las políticas universales que los Consejos desarrollan, que los Consejos proponen, son políticas que interesan a todos los sectores de la sociedad. Voy a dar tres ejemplos fundamentales: la cuestión de la sustentabilidad ambiental que interesa a todo el mundo. Esto tiene que ver directamente con las nuevas formas de valorización del capital y las nuevas formas de producir, que, en último análisis, preservan la reserva de capital natural para el desarrollo en dirección a determinado futuro, que es disputado por las diversas partes de la sociedad.

Segundo, las cuestiones de género y la cuestión de los derechos de la ciudadanía, de la efectividad de los derechos. Ahora bien, la efectividad de los derechos, como por ejemplo, el derecho a la vivienda, el derecho al sueldo justo, el derecho al trabajo, son frecuentemente negados por el dominio del capital financiero sobre el Estado y sobre la producción de políticas públicas, pero esto es una cuestión que interesa a todos, porque no hay una sociedad que funcione con estabilidad sin que las personas tengan preservados sus derechos y sin que estos derechos sean previsibles, incluso para el propio capital, para poder organizarse de forma adecuada.

Y el tercer ejemplo son las políticas públicas de cohesión social que aumentan el nivel de seguridad de la sociedad, ya sea seguridad para los negocios, seguridad pública, seguridad de los derechos individuales, eso interesa también a todos, son cuestiones universales. ¿Cómo procesarlas? Es conflictivo, pero es posible buscar puntos mínimos de aproximación para que eso ocurra en beneficio del conjunto de la sociedad.

¿Usted entiende que crear organizaciones que puedan articular diferentes consejos regionales puede ser una alternativa para debatir políticas supranacionales? ¿Usted cree que uno de los resultados del Encuentro podrá ser una organización Latinoamericana o Iberoamericana que debata intereses comunes a los países más allá de las cuestiones comerciales que ya tienen sus foros, como Mercosur, Alba, entre otros?

Tarso Genro: Creo que sí. Sería muy importante que todos los países tuviesen Consejos de Desarrollo Económico y Social, los países de América del Sur principalmente. Y que esos consejos fuesen organizados más o menos de la misma manera, y más o menos con los mismos interlocutores, respetando evidentemente sus especificidades nacionales. Porque eso podría crear un foro, una red de relaciones horizontales, que podrían ayudar a los gobiernos, incluso a promover políticas públicas de integración más justas y más próximas de los intereses de la ciudadanía.

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